Es matar carabineros y que te recomienden no dormir porque puede que te descubran.
¿Hace falta que muera un carabinero para que le pongamos entusiasmo a la captura de delincuentes?
Un ex-compañero, actual periodista de Canal 13, decía con cierta ironía que “en el fondo, todos somos fachos”. Luego sonreía. Hoy lo pienso y no me parece tan descabellado. Porque si me preguntaran por el retorno de la pena capital diría que sí; de existir la posibilidad de subir a todos los delincuentes ( callejeros y de terno) a un barco para lanzarlos en mitad del océano, aceptaría. Porque finalmente, no hay nada que me cause más placer , que ver como en esos reportajes de crónica roja de Chilevisión, la lacra social puede salir matándose entre sí. Seguramente, en mi intimidad más profunda, soy un fascista acérrimo.
La anécdota es la siguiente. Un chico de tendencia cyber- dark (o algo así, ese tipo de tribu urbana que debe aparecer en “El diario de Eva”) sufre un robo en su escuela en Limache (5 mil pesos que ganó trabajando), el adolescente, sospecha de un compañero “flayte”. Pero como el dinero no aparece ni será devuelto, la rabia se la sigue mordiendo entre los dientes. Así pasa el día; camina devuelta a su hogar, y en el camino, un flayte (NN, desconocido) se vuelve la víctima perfecta de la venganza. Nuestro cyber-dark decide asaltar a dicho sujeto, obteniendo un cigarrillo y un par de monedas sueltas. Y yo lo aplaudo, que buena revolución.
¿Y si fuéramos nosotros quienes violentamos a los que nos intimidan? Un universitario asaltando a un flayte, un abc1 amenazando a un reggetonero ¿muy drástico?
Quizás se deba a muchas causas, como mi odio hacia aquellos que en el sector de Villa Dulce se dedican a entrar a casas modestas a robar balones de gas o asaltar a su vecina en la esquina. Los que esperan en grupo o con armas blancas a quien está acostumbrado a pelear a puño limpio. Y si un tipo al cual la sociedad otorga más beneficios que a mí ( porque yo soy “ clase media” y él de un “sector en riesgo social”) me roba, asalta a tu hermana (o), o decide violar a tu novia.
¿Debo entender que no es su culpa sino del medio o la sociedad? Reflexiono y…….
Creo que soy facho. Porque quisiera parar la puerta giratoria de la justicia con la cabeza de un flayte en el medio, ese que tiene mejores zapatillas que yo, un ipod y ropa de marca.
Porque yo soy de clase media, y el está en “riesgo social”.
Es que así no se puede. Durante la semana pasada la ciudad “jardín” se vistió de gala para un evento cinematográfico que pierde cada vez más terreno ante el buen funcionamiento y renombre que obtienen tanto el Festival de Cine de Valdivia como el SANFIC que se lleva a cabo en la capital. Lamentablemente, mediáticamente es bien escaso lo que se logra en Viña.
Es que el doctor Aldo Francia , fundador del Festival de Cine hace ya 40 años aproximadamente, no encontraría diagnóstico certero para un enfermo, quizás, tan moribundo como éste.
¿Cómo se mantiene un festival a punta de credenciales e invitaciones? En el último viernes de Octubre se llevó a cabo la presentación de la cinta Malta con Huevo en el Cine Arte, en una única función programada para las 21:30 hrs. La masividad fue tal, que una extensa fila de espectadores, salía hacia la calle Arlegui esperando ansiosos poder ver la ópera prima de Cristóbal Valderrama. Pero lo más interesante fue ver la mezcla de público que lograba el evento; algunos con invitaciones, otros con credenciales y el infaltable cinéfilo que pagó su entrada.
Obviamente, por como se veía el asunto, no lograrían entrar todos.
Sin duda alguna, para ver Malta….. la fila no se respetaría.
Y así ocurrió.
Es que nos sale tan fácilmente el tercer-mundo. En la entrada a la sala, se agolpaba la fila oficial y la alternativa, que poco a poco, se fue transformando en un círculo con más gente. Con mi novia debimos dejar la fila normal, “chilenizar” nuestra ida al cine y entrar al círculo a la fuerza.
Al abrir la puerta se entraba de manera lenta, quienes se encontraban al final de la hilera oficial se marcharon con la esperanza de alcanzar la función del Teatro Municipal (un documental creo…). Otros, aguantaron, hasta que…..
“Oe despacio, hagan un espacio, van a ir entrando de a uno , de a poco”
Y no aguanté.
“No po, hueón , preocúpate de cortar la weaita de entrada más rápido”
Silencio bíblico. Algunos me apoyaron en silencio, otros quisieron echar carbón al fuego y los menos (uno que identifique y luego increpé dentro de la sala) quiso hacer causa común con el ofendido.
¿Cómo venden más entradas de las que corresponden?, ¿por qué no hicieron una función para quienes tenían credencial-invitación y otra para los que pagamos nuestra entrada? ¿qué tipo de organización es ésta?
Porque resulta muy fácil grabar con cámara en mano la masa humana que había en la
entrada del cine y decir que es un éxito ¿pero las molestias?, a cuántos debieron devolver su entrada.
Y así sigue funcionando la cosa. Derrochando credenciales e invitaciones, tratando de que aún respire la cosa, mientras nadie sabe qué película ganó algo y una señora busca famosos para que le regalen entradas.
Menos mal, que no quise ir a ver Radio Corazón.
Saber qué hacer y cuándo hacerlo.
Actuar en el minuto adecuado, de la manera correcta.
Buscar las respuestas a los conflictos del cotidiano – usualmente doméstico- que enfrentamos antes de empezar a grabar el día a enfrentar. Manejar nuestros problemas con el conocimiento de la experiencia o la estrategia del más vil contrincante.
Nada es tan improvisado o casual como lo pensamos.
En esta tercera edición de Pluma Periodística planteamos “soluciones” a distintos temas, sean buenas o malas, hay que ver el vaso medio lleno y agradecer que por lo menos las haya. Es que la vida actual nos resulta muy compleja y la verdad es que la cosa es mucho más simple. La vida es mucho más sencilla; o nos decidimos a tapar el sol con un dedo o simplemente no lo tapamos. Desde matar a civiles – una cosa es
empezar a utilizar un arma y otra distinta discriminar con ella - hasta castrar pederastas o solucionar temas energéticos. Metrallamos las opciones. Alguien las escuchara y reflexionara al respecto.
Porque para dudas hay muchos y para certezas pocos.
Sale del parlante de una radio una canción de Guiso que dice: “No veo solución / a todos mis errores / solo indecisión / crecen mis temores, eh / No me quiero ver, no me quiero ver.”
Y esa, no es la idea.
Sólo en Estados Unidos podría pasar. Tras la experiencia de tener a un actor de cine como presidente ( Ronald Reagan) y a un Terminator como gobernador, América del Norte se frota las manos esperando que un nuevo ganador del Nobel y Oscar - al mejor documental- vuelva al ruedo político tomándose la Casa Blanca.
¡Dios bendiga América! , ¡ Dios salve a la reina!!
Hay algo que me hace pensar que dios puede ser conservador y cosas peores.
Respecto al Nobel ¿no se lo dan a Nicanor Parra pero sí a Al Gore? Si bien entiendo que son categoría distintas, me parece de un humor parriano la situación. Resulta que en estos momentos nadie duda del calentamiento global, pero a fines de los noventa ni en Wikipedia o la RAE hubiéramos logrado encontrar una definición del concepto, “ver para creer” parece ser la política global. Aunque puede que allí se encuentre la respuesta a mi pregunta. Que Al Gore gane un Nobel es otro síntoma del calentamiento global.
Mientras tanto, para nosotros, el país del fin del mundo sigue sin dedicar los recursos necesarios al deporte que más éxito nos ha dado, tampoco se rompe la alcancía para repartir algunos pesos más al turismo, pero sí queremos traer al Dorian Grey mejicano de Diego Luna a un Festival de Cine, junto con tratativas para que nos visiten Franco Nero y el ex- Miami Vice , Don Jonson, para el mismo certamen.
No dudo ni titubeo, carajo como nos jode el calentamiento global.
(Canción de “Profetas & Frenéticos”)
Mientras el mundo sigue girando al ritmo de desastres ecológicos, violencia y desmanes urbanos, algunas personas comienzan a producir un discurso.
Pulen sus plumas, recargan con tinta y acribillan en papel o vía on-line. Comienzan a pensar de manera autónoma, a proyectar algún tipo de voz o manera de ver y enfrentar el cotidiano. Trabajan en un discurso que salga del mensaje forzado, amarillento y vencido de aquellos que disfrutan con un país centralizado; en el que nos venden que el Clinic es “subversivo” o la radio Rock and Pop sigue siendo la emisora del rock chileno. Pues bien, ante aquel panorama nuestra acción responde únicamente como un intento distinto, una empresa de conquista nueva, al igual que muchas, que puede terminar en desastre – lo más probable - o simplemente pasar sin pena ni gloria.
Y es que el reconocimiento no forma parte de este “ensayo y error” donde seguramente algunos lograrán reconocer las letras de cada oración que parieron y otros descansarán en el dato duro mientras toman una siesta al lado del camino.
Entonces, para los sentados o los que caminan; para quienes
avanzan y los que se estacionan; los protagonistas o el decorado. Nuestro mensaje es para todos. Tolerancia en la gran viña del señor porque cada uno escribe su propia historia en medio de una urbe en status quo.
Elija ud. su vereda.
Nosotros nos quedamos tranquilos, porque sea en lo que sea que termine nuestra creación, ya no tenemos “tanto letargo” y estamos empezando a hacer algo.




